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Mundo Militar: Artículos, reportajes y recursos varios

 

GRANDES HISTORIAS DE LA II GUERRA MUNDIAL

Stalingrado 1/2
Stalingrado 2/2

Stalingrado en Imágenes

Stalingrado 2/2
Por: Oscar Luis Rodríguez

 

La ciudad de Stalingrado, antigua Tsaritsyn y actual Volvogrado se alza a la orilla del río Volga, su propio entorno, un terreno lleno de hendiduras y barrancos con apenas llanos alrededor de ella, dificultaba sobremanera el clásico movimiento en tenaza de los panzer alemanes. Además la ciudad no era excesivamente grande dado que se extendía a lo largo de la orilla del Volga pero se adentraba escasamente 8 Km tierra adentro. En el centro de la misma, dominándola, se alzaba el Mamayev Kurgan: el túmulo funerario tártaro que fuera escenario de impresionantes combates cuerpo a cuerpo por su posesión. Al norte, las fabricas que daban a Stalingrado carácter de ciudad tremendamente industrializada para lo que solían ser las ciudades rusas. La fabrica de tractores Dzerzhinski, la acería Octubre Rojo y la fabrica de munición Barrikady, entre otras. Al sur encontramos la estación de ferrocarril Stalingradio-1 y los suburbios de Minima y Yelshanka, donde el 64º ejército soviético de Shumilov guardaba el flanco del 62º de Chuikov.


Friedrich von PaulusDentro de la ciudad tenían desplegados los rusos unos 55000 hombres así como un centenar de blindados. Mientras que el ejército alemán contaba con 15 divisiones, unos 100000 hombres. Mientras el resto protegía el flanco de los primeros y trataba de impedir que el Ejército Rojo rompiera las líneas alemanas y enlazara con los soldados de Chuikov. Era sin duda este general ruso el hombre ideal para neutralizar al 6º ejército alemán, duro, incluso con sus subordinados, sabia lo que quería y supo dar a sus hombres la confianza necesaria para hacer frente con decisión al empuje alemán. Muy distinto de Paulus, hombre de mucha energía y capacidad de improvisación que contrastaba con el flemático y reflexivo general alemán. Tras haber analizado los movimientos de la Whermatch aprendió a neutralizar parte del potencial de ataque alemán, al situar sus líneas cerca de las alemanas (en ocasiones a tan solo 100 metros) impidiendo de esa manera que la Luwftwaffe los bombardeara por miedo a alcanzar a su propia infantería.

El ataque comenzó el 14 de septiembre dirigido por uno de los hombres de más confianza de Paulus, el general de brigada Von Seydlitz Kurbach, la penetración, como solían hacer los alemanes fue doble, desde el norte y el centro de la ciudad tratando de envolver a las fuerzas rusas y aniquilarlas en el principal embarcadero a orillas del Volga, por dónde estos recibían refuerzos y vituallas, en un principio pareció que Chuikov perdía el control total de la batalla, el Mamayev Kurgan su puesto de mando, fue destruido y la infantería alemana penetro, casa por casa, hasta orillas del río Tsaritsa, donde ni siquiera la artillería rusa de la otra orilla logro detenerlos.

Chuikov, consciente de que todo estaría acabado antes de empezar si los alemanes lograban aislar al 62º ejército, empeño todas sus reservas tácticas en tratar de frenar o al menos entretener el avance alemán dando tiempo a que cayera la noche, al amparo de la cual, de la otra ribera del río cruzará la división 13ª de la guardia para tratar de recuperar la estación de ferrocarril. Ataques y contraataques se sucederían en escasas horas por la posesión de Stalingrado-1, llegando a cambiar de manos en 4 ocasiones, y 15 hasta que finalmente el día 19, quedo en manos alemanas. También el Mamayev fue escenario de violentos combates por su posesión, dado que dominaba la ciudad y quien estuviera en su cima podía observar todos los movimientos de su enemigo. El día 16, Zhukov, para distraer a la Luftwaffe del bombardeo de Stalingrado lanzo un ataque sobre el flanco derecho del 6º ejército, pero sin buena coordinación entre infantería, artillería y aviación, las bajas soviéticas fueron horrorosas, para tan solo haber distraído el bombardeo alemán durante media jornada. El día 23, la 284ª división siberiana de vio obligada a cruzar el Volga en apoyo de la 13 división de la guardia que de los 10000 hombres que la formaban se había visto reducida a sus dos terceras partes.

Escena de combate en Stalingrado

Todo esto pasaba en el ataque al centro de la ciudad, al sur, los combates por la posesión del suburbio de Minima, defendido por la 35º división de la guardia y la 92ª brigada de infantería de marina, el combate fue feroz y sangriento en especial por la posesión del silo de hormigón que impedía la unión de las dos líneas de ataque alemanas, su defensa llevada a cabo por 50 rusos, acabo convirtiéndose en una leyenda, en pequeña escala representó lo que fue la defensa de la ciudad llevada al limite de la capacidad de resistencia del ser humano. El propio comandante alemán, Hoffman, dejó consignado en su diario lo que fue la batalla por el silo: «No son humanos, son diablos, ni siquiera las llamas pueden acabar con ellos... por fin el día 22 parece que la resistencia se viene abajo, hemos entrado dentro y sólo hallamos 40 cadáveres mientras que nuestro batallón quedo reducido a una compañía. Ni los más veteranos aseguran haber presenciado jamás un combate así...».

La toma del silo acabo desmoronando la defensa soviética al sur de Tsaritsa, la 92ª brigada se deshizo ante un asalto alemán combinado de la 24ª panzer y la 94ª división de infantería. Aunque el 62º ejército soviético de Chuikov había sobrevivido a la embestida alemana, estos habían tomado importantísimas posiciones en Stalingrado, el 4º ejército panzer había tomado el Volga en un frente de 8 Km, dominando el embarcadero principal. En el centro de la ciudad ocupaban también la estación de ferrocarril Stalingrado-1 y habían desalojado a los rusos de la cima del Mamayev Kurgan, si bien los disparos de la artillería de estos últimos habían impedido a los alemanes ocupar físicamente la posición. En poder del 62º ejército soviético quedaba el área industrial del norte. La clave de la incapacidad alemana de arrojar a los rusos de la ciudad estuvo sobre todo en su imposibilidad de impedir que la improvisada flota de Rogachev, trasportara suministros, munición y alimentos principalmente, así como soldados de refresco. Exponiéndose a la acción de la Luftwaffe había trasladado a la 13ª división de la guardia, impidiendo así la rápida ocupación de la ciudad por los alemanes. Este punto flaco de los alemanes fue sin duda lo que acabo privándoles de una victoria que a primeros de septiembre habían creído inminente.

Para la madrugada del 27 de septiembre, Paulus decidió lanzar el segundo ataque, esta vez dirigido contra el centro industrial de la ciudad. Chuikov que mantenía una buena red de informadores en la ciudad, supo rápidamente de los preparativos alemanes, que tratarían de rodear a su ejército alejándolo del Volga para después aniquilarlo dentro del complejo industrial, por ello decidió concentrar sus tropas principales en la fábrica de munición Barrikady. Consciente de que si los alemanes lograban emplazar su artillería en la cima del Mamayev dispondrían de una posición formidable para batir sus líneas, Chuikov ordeno a lo que quedaba de la 13ª división de la guardia y a la 284ª atacar al sur de la estación de ferrocarril para distraer a las fuerzas alemanas y la 95ª atacar la cima del Mamayev.

Coronel General A.I. Yeremenko

Los rusos no atacaban como los alemanes, en grandes formaciones que entre los escombros de la ciudad perdían coherencia y contacto entre sí, sino en pequeñas unidades de una docena de hombres que tomaban la posición designada, mientras otra docena los cubría la espalda dispuestos a entrar en combate para frenar cualquier contraofensiva que quisiera recuperar la posición perdida. De este modo la 95ª división se abrió paso hasta casi la cima del Mamayev, pero la intervención de la Luftwaffe acabó frustrando el avance soviético. La respuesta alemana fue fulminante, tres divisiones panzers, 14ª, 16ª y 24ª, dos motorizadas, 29ª y 60ª, y otras seis de infantería atacaron en masa el complejo industrial de Stalingrado. La 24ª panzer a Barrikady y la 100ª división de cazadores de montaña a la acería Octubre Rojo. En sus inicios, el ataque de la 24ª panzer destrozó el flanco izquierdo soviético que guardaba la 189ª brigada blindada, mientras la 100ª de cazadores obligó al 23º cuerpo blindado a retroceder hasta las inmediaciones de la acería. Cuando cayo la noche, Chuikov era consciente de que si no lograba a la mañana siguiente reorganizar sus líneas, el 62º ejército seria arrojado al Volga sin más. Por ello solicito y obtuvo del mariscal Yeremenko que esa noche fuera trasportada a la ciudad por la flota de Rogachev la 193ª división de fusileros que se desplegó rápidamente para frenar al inminente ataque de la 24ª panzer alemana.

Paulus para impedir que se estabilizara el frente allí mismo, ante la incapacidad de la 24ª panzer de seguir avanzando, cambio el vértice del ataque, trasladándolo a Orlovka. El saliente de Orlovka estaba al norte de la fábrica de tractores Dzerzhinski. Estaba rodeado de unidades alemanas, la 16ª panzer de Hube, la 60ª división motorizada y más al sur la 100ª de cazadores y la 389ª de infantería. Los rusos defendían el saliente con tan solo parte de la 115ª brigada de fusileros y el único batallón que le quedaba a la 112ª del general Sogulob, era una encerrona prácticamente ya echa, y Paulus, sabedor de que victorias tan fáciles no abundaban en la batalla de Stalingrado, ordenó el día 30 cerrar las alas de las posiciones alemanas rodeando completamente a los rusos, que tratarían durante días de abrirse paso con desesperadas cargas a la bayoneta hasta que fueron totalmente aniquilados. Después de tan fácil victoria, los alemanes retomaron el ataque principal contra la acería Octubre Rojo, llevado a cabo principalmente por la 24ª panzer, esta vez estuvo a tan solo un Km del Volga, si hubiera llegado allí, habría partido la posición del 62º ejército en dos mitades, pero en medio de una lucha salvaje y desesperada la 193ª división soviética logro frenar en seco el avance alemán, eso sí, perdiendo todos los altos oficiales de la división. De nuevo llegaron refuerzos del otro lado del Volga, esta vez tropas de élite como eran la 39ª de la guardia y la 308ª división, otra vez la llegada de 10000 soldados de refresco arrebataba la victoria a los alemanes de la mano, su incapacidad para aislar al 62º ejército de la otra orilla del Volga era completa pese a los esfuerzos de la Luftwaffe.

El día 1 de octubre el 6º ejército retomó el asalto, Paulus decidió atacar en todo el perímetro de la defensa soviética, quizás con la esperanza de ver si encontraba algún punto débil, el propio Chuikov estuvo a punto de morir al ser alcanzado su cuartel general por la aviación alemana, sólo la errónea creencia de los pilotos alemanes de que no había quedado nadie con vida, le permitió salir con sólo heridas leves. El día 4 los alemanes decidieron intentar forzar una brecha en la fábrica de tractores defendida por una unidad llegada la noche anterior del otro lado del Volga, la 37ª de infantería de marina que se desplegó al oeste de la fabrica, mientras a su izquierda lo hacia la 308ª división. Las unidades alemanas, encabezadas por la 14ª panzer y la 94ª de infantería, atacaron desde el norte, mientras desde el sur lo hacía la 24ª panzer que logro avanzar vario cientos de metros arrollando a la 308ª soviética. El día 5 los alemanes realizaron, o mejor dicho trataron de realizar el asalto final conscientes de que poco a poco su segundo asalto a la ciudad perdía empuje y los rusos lograban estabilizar el frente, para ello la 14ª panzer avanzo hasta enzarzarse en un furioso combate con la 37ª de la guardia, finalmente esta última retrocedió y la 14ª panzer ocupo el factoría Silikat, aislando en el noroeste de Barrikady, a la 6ª brigada blindada. Sin embargo el resto de divisiones alemanas había sido incapaz de acompañar este avance, cada vez estaba mas claro que el ataque alemán había vuelto a fracasar, aunque ya tan sólo conservara el 25% de Stalingrado, el 62º ejército soviético parecía dispuesto a resistir todos los ataques alemanes.

Ante la cercanía del invierno, los oficiales alemanes se desesperaban, Hitler para tratar de levantar la moral de un cada día más depresivo Paulus hizo trasladarse a Stalingrado a su ayudante, el general Schmundt que dio la noticia a Paulus, que de tomar Stalingrado seria ascendido a mariscal de campo y pasaría a ser ayuda de campo del propio Fuhrer, siendo sustituido en el mando del 6º ejército por Seydlitz. Igual que pasó al fracasar el primer asalto a la ciudad, Chuikov aprovecho la tregua para lanzar contraataques que desgastaran las líneas enemigas y elevaran la moral de sus hombres, así, el día 12, la 37ª de la guardia atacó al oeste de la fábrica de tractores, logrando penetrar mas de 300 metros en el frente alemán, parece una distancia insignificante, pero reconquistar esos 300 metros costaría a los alemanes, una vez se rehiciesen, cientos de muertos y horas de lucha agotadora. En venganza se adelanto el tercer ataque, y el día 14 los alemanes lanzaron el que creían asalto final a Stalingrado. Dos divisiones panzer, la 24ª y la 14ª y tres de infantería, una de ellas motorizada atacaron en un frente de 4,5 Km al 62º ejército soviético. El objetivo principal era que la 24ª panzer entrara entre la fábrica de tractores y Barrikady hasta el Volga y partir el frente ruso en dos. Para ello el ataque más duro cayo sobre la 37ª de la guardia, la 112ª y la 308ª, entre escenas de un salvajismo, incluso desconocido en una batalla de por sí tan cruenta, los alemanes avanzaban regando cada metro con la sangre de sus soldados, dispuestos esta vez en no detenerse hasta el Volga. Con la cercanía del invierno a ninguno seducía la idea de pasarlo entre las ruinas de una ciudad que lo era tan solo en el nombre, hasta tal punto había llegado el grado de destrucción. Pocas horas después de iniciado el ataque ante la apoteosis destructiva de la Luftwaffe que impedía a los rusos combatir, la 14ª panzer se abrió paso hasta la fabrica de tractores, rodeando a la 112ª soviética que resistió lo que pudo el ataque de los carros alemanes combinados con la infantería de la 100ª de cazadores.

Soldados soviéticos preparan un mortero de 120 mm.

Estaba claro que los alemanes habían logrado una importante victoria táctica, la fabrica de tractores estaba rodeada por tres lados y algunas unidades alemanas habían finalmente alcanzado el Volga frente al complejo industrial. Aunque el feroz bombardeo de la artillería soviética de la otra orilla les impidió proseguir tan prometedor avance por la orilla del río tratando de envolver al 62º ejército. Paulus trataba de cercar todas las tropas rusas posibles en la vieja fábrica de tractores, embolsarlas y aniquilarlas al típico estilo alemán. Para ello lanzo a la vorágine de la lucha una nueva división de refresco, la 305ª, sumando entonces ya seis las divisiones alemanas que presionaban sobre el perímetro del 62º soviético en torno a la fábrica. El ataque fue tan duro que en los dos primeros días hubo divisiones soviéticas como la 95ª o la 37ª de la guardia que literalmente eran aniquiladas a medida que los alemanes iban encogiendo el cerco en torno a la fábrica de tractores. Sólo entonces Yeremenko accedió a las desesperadas demandas de Chuikov de más hombres y fue trasladada a través del Volga una parte de la 138ª división siberiana, en concreto el regimiento del coronel Lyudnikov, poca cosa para compensar las graves perdidas rusas.

El día 16 el ataque alemán convergió en dos líneas, por el sur, hacia Barrikady, la 14ª panzer, la 100ª de cazadores y la 305ª divisiones. Mientras que por el Sudeste la 24ª panzer y la 95ª de infantería. El intento de nuevo quedo abortado cuando los rusos les recibieron con fuego de tanques modelo T-34 perfectamente camuflados entre las ruinas, y que recibieron a las unidades alemanas de vanguardia con fuego a menos de 100 metros, logrando así estabilizar el frente una vez más. De nuevo para compensar las perdidas el resto de la 138ª división siberiana cruzo el Volga. Con el frente estabilizado se alcanzo el clímax de la batalla como queda reflejados en las memorias de Chuikov que relata así como él y su plana mayor cruzaron la ciudad en ruinas para alcanzar el Volga y reunirse en una entrevista con Yeremenko, responsable del frente de Stalingrado. «Todo a nuestro alrededor explotaba con un estruendo ensordecedor, los lanzacohetes de seis tubos alemanes mantenían al Volga bajo un ataque continuo. Cientos de heridos se arrastraban hacia los embarcaderos para ser evacuados. A menudo teníamos que pisar cadáveres...».

El 18 de octubre el ataque principal alemán seguía dirigido contra Barrikady, las divisiones rusas, 138ª y 308ª fueron atacadas a las mismas puertas del complejo industrial, al atardecer una unidad alemana logro separar las defensas soviéticas que mantenían unido el frente entre la fábrica de tractores y Barrikady. Para evitar que la 308ª fuera aniquilada antes el empuje del 6 ejército, Chuikov la permitió retroceder medio Km, era la primera vez que daba la orden de tomar nuevas posiciones más atrás, con riesgo de que una retirada táctica se convirtiera en una huida, sin embargo el movimiento le salió bien a Chuikov, en parte porque un nuevo ataque de diversión ruso, a las afueras de Stalingrado desvió de nuevo la atención de la Luftwaffe, que era la que habría podido romper las líneas de la 308ª en momento tan critico. La perfecta coordinación entre los rusos que defendía Stalingrado y los que se encontraban en sus alrededores fue también uno de los motivos que acabaron llevando a los alemanes a la derrota. Paulus lanzo lo que le quedaba más fresco a la lucha, con la ya total desesperación de terminar de una vez con una batalla que se hacia insoportable, tanto para unos como para otros. El 20 de octubre el 6º ejército aseguro definitivamente la fábrica de tractores y atacaban con rabia Barrikady por los cuatro costados, intentando aislar las defensas rusas de allí con las de Octubre Rojo. Así el 22 de octubre tres divisiones alemanas se lanzaron contra las 193ª y 308ª divisiones rusas, de nuevo a las afueras de Stalingrado los rusos trataban de distraer la atención alemana, esta vez fue desde el sur de la ciudad, desde donde el 64º ejército trató de derrotar el flanco del 4º ejército panzer, siendo rechazados sin contemplaciones. Ya todo dependía de la capacidad de resistencia de los rusos que quedaban en Stalingrado.

Escena de combate en Stalingrado.

El 23 de octubre Paulus lanzó a la 79ª contra los paracaidistas de la 39ª de la guardia que defendían Barrikady por dentro, se produjeron de nuevo escenas terribles de lucha cuerpo a cuerpo, hasta que finalmente los alemanes lograron ocupar dos terceras partes de la fabrica. Un oficial alemán que participo en el asalto lo relato así: «No hay un respiro durante el día. No hay quien recoja a los muertos y allí donde caen se pudren, llenando el aire de un olor insoportable...».

El día 27 dos regimientos de la 45ª división de fusileros cruzaron el Volga para reforzar posiciones entre Barrikay y Octubre Rojo. Los alemanes desesperados por la llegada de nuevos refuerzos, agotados por la insoportable tensión de los combates cuerpo a cuerpo, atacaron de nuevo Barrikady, logrando esta vez alejar por fin a los rusos, pero ni por esas, los defensores tomaron posiciones a tan sólo 500 metros del Volga, resueltos a morir antes que retroceder un metro más. El ataque alemán agonizaba por tercera vez, a medio Km del Volga, con tan sólo la acería Octubre Rojo entre ellos y los embarcaderos por donde el 62º recibía refuerzos, el ataque del 6 ejército alemán daba sus últimas boqueadas.

En solo dos semanas los alemanes habían destruido el equivalente a 7 divisiones rusas, ocupado la fabrica de tractores, Barrikady y la mitad de Octubre Rojo, pero eran incapaces de ir mas allá. El 62º ejército poseía aún el 10% de la ciudad y los alemanes estaban atascados, sin posibilidad de avanzar y a cientos de Km de sus bases. Se había producido una tregua por agotamiento. Y no era eso lo peor, lo peor para los alemanes era que mientras luchaban hasta la extenuación en Stalingrado, al norte se iba fraguando lentamente la segunda contraofensiva rusa de invierno que acabaría destruyendo a los ejércitos 6º y 4º panzer. (ver tercera parte del artículo en esta misma web).

 

 






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